Hola

Empecé este diario cuando me movía entre asociaciones de vendedores de prensa, quiosqueros -yo era uno de ellos- y asociaciones que trataban de unificar ese sector tan atomizado y echado a perder. Cuando la crisis y otras circunstancias municipales me obligaron a cerrar mi negocio, decidí mantener el blog para ir dejando aquí mis impresiones, no solo acerca de aquello, sino del mundo que me rodea.

Siempre hay cosas que decir, siempre hay algo por lo que luchar...

La chistera de Rajoy

Rato, que perdió el carro de la política y encontró el de forrarse por otros caminos, deja en anécdota al capitán del Costa Concordia y abandona el barco que él mismo encalló en las piedras, como si la cosa no fuera con él. Ahí os lo dejo, ha debido pensar, la culpa es de las piedras que aparecieron de la nada sin poner el intermitente. 

En este país nadie es responsable de nada, es la costumbre, aquí se hunden bancos, se dilapida el dinero público, se lleva a la nación a la bancarrota, y si te he visto no me acuerdo, que se apañe el siguiente que yo no he sido. Rato se irá sin responder ante nadie ni devolver el dinero que ha estado ganando por no hacer nada; o lo que es peor, por hacerlo mal. Y entonces aparece Rajoy, que ni abronca al niño Rato ni le chista siquiera por no haber hecho los deberes, y saca de la chistera siete mil millones de euros para desfacer el entuerto. 

Es curiosa la chistera de Rajoy. Hasta ahora creíamos que de ella solo era capaz de sacar recortes y más y más agujeros para los cinturones plebeyos y obreros de los españoles. El Gran Mariano metía la mano y sacaba una subida de impuestos; volvía a meter la mano y salía una reforma laboral que parecía escrita de puño y letra por Juan Rosell; hacía un tercer intento y le salía un indulto para un par de colegas condenados por malversación de fondos. Ahora, de repente, a Rajoy le sale dinero hasta por las orejas, dinero que viene a nombre de Rato y de Bankia. 

A este paso la monarquía va a durar poco. Vamos camino de convertirnos en república. Bananera.